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21 mar 2011

Odisea al amanecer

Pues nada, parece que al final la "coalición" ha pasado de las palabras de advertencia a los hechos, y con el premio Nobel de la Paz a la cabeza ha comenzado una operación militar que, como no podía ser de otra manera, posee un nombre de lo más pretencioso.

La verdad es que resulta complicado expresar un juicio acerca de lo que realmente está pasando en Libia, saber desgranar la verdad entre tanta información interesada, contada, omitida, interpretada.

Entre tanta confusión en las estimaciones de víctimas por los bombardeos de Gadafi y los incipientes ataques de la "coalición", voy a intentar señalar algunos hechos:

1. En Libia ha surgido una revolución que pretende derrocar a Gadafi, que en un primer momento fue ganando fácilmente ciudades con mayoría de población y mandos del ejército pertenecientes a cabilas enemigas al dictador y que en los últimos días estaba sucumbiendo ante el contraataque de Gadafi y sus leales (no solamente mercenarios como dicen algunos).
2. Libia no es Túnez o Egipto. Carece de una ciudadanía cohesionada en torno a un sentimiento de nación. Es un país diseñado por las potencias vencedoras tras la II Guerra Mundial y que en los últimos 40 años ha adquirido relevancia internacional porque se le salen los recursos por las orejas y porque el que manda la ha liado parda varias veces, subvencionando a guerrillas africanas, participando en los atentados de Lockerbie o, en los últimos años, pidiendo perdón, volviendo al redil y firmando importantes acuerdos comerciales con la UE, Rusia y China principalmente.
3. En estos momentos, la mayoría de la opinión pública en Occidente, incluida la "izquierda" que nos metió en la OTAN hace 25 años, ve con buenos ojos una intervención militar en Libia.
4. Los aviones y la artillería con los que Gadafi bombardea a su pueblo fueron comprados a diferentes países de Europa.

Es tremendamente curioso que en esta era de internet, con toda la información desplegada ante un click de ratón, seamos tan fácilmente dirigidos hacia un punto exacto en el planeta, mientras que en muchos rincones del globo existen conflictos abiertos que acaban anualmente con cientos de miles de personas.

A partir de aquí, me surgen muchas dudas. La primera es no tengo nada claro que todos los combatientes que están intentando derrocar a Gadafi sean tan buenos y tan "civiles" como nos los venden. Vuelvo a reiterar que Libia no tiene nada que ver con otros países del Magreb. En todo caso, el tiempo pondrá a la gente en su sitio, y veremos a ver si estos libertarios no se vuelven contra occidente y pasan a engrosar la amplia lista de terroristas peligrosos. No sería la primera vez, y si no que le pregunten a Bin Laden o a los talibanes.

Lo segundo es que Gadafi, que ha demostrado que no tiene ningún respeto a la vida ajena, no está dispuesto a rendirse y van a tener que sacarle con los pies por delante. El conflicto puede alargase de forma dramática. Ignoro el número de víctimas. Hasta ahora la ONU habla de unas 2.000 personas. El sentido común y la experiencia de casos recientes me dicen que habrá muchos más, esta vez, también a manos de los "nuestros".

Si alguien piensa que el fin justifica los medios, quizás es que debería pensárselo dos veces.

"Aquellos incapaces de comprender los peligros inherentes al uso de las armas son igualmente incapaces de comprender cómo emplearlas" Sun Tzu. El Arte de la guerra.

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