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29 jul 2011

Actualidades

Las portadas de los periódicos bullen. Mes de julio convulso: un rubio loco golpea en el corazón de la felicidad, una yonky talentosa muere en la flor de la vida y ese ente llamado Mercado sigue acechando como una alimaña.

Y haciéndose un hueco en la actualidad, como una estrella fugaz entre conversaciones de bar, se cuela entre Neymars, Kunes y Tiagos, la inclemente sequía que golpea el Cuerno de África.

La alerta ha saltado. De repente, como el que no quiere la cosa, los periódicos publican la manida foto de un niño desnutrido. Las abuelas lloran, los artistas sensibilizan a la población con sus tuiters y los telediarios dedican un par de minutos al desastre.

¿Qué pasa en Somalia? ¿Acaso no llueve? ¿Acaso los musulmanes radicales terroristas que tienen vínculos con Al Qaeda no dejan que los salvadores de la ONU repartan comida?

Que cada uno lea, que información hay para hartarse en la red. Y si corresponde, que reflexione y juzgue. En mi humilde espacio, yo me quedo a gusto. Otro laboratorio más, un territorio fragmentado en clanes, emputecido por los Imperios Coloniales y después, tras su falsa independencia, ajedrez de la URSS y de Estados Unidos. Algunos capaces de sembrar un estado como Puntlandia o Somalilandia en el norte, otros en guerra desde que tienen uso de razón, en el sur.

El hambre mata rápido y levanta las carnes de nuestras civilizadas conciencias. Los niños piratas, la impunidad, los estados intervenidos por los de siempre, repartos de escuadra y cartabón. Intereses secretos de nuestro mundo que pasan de puntillas sin pedir números de cuenta, sin levantar la empatía de nadie. Y de repente, sequía, hambre, malos y buenos.

Y mientras, desde hace décadas, gente que muere, que malvive, que mata. Puto mundo de mierda.


26 jun 2011

El intrigante caso de Bibiana Aído

He de reconocer que Bibiana Aído me intriga. Y que se lo monta muy pero que muy bien. Con la de formularios que tengo que rellenar yo para poder optar a un puesto en la ONU en el culo del mundo, esta muchacha ostenta un alto cargo después de haber sido ministra. Mucha agüita para un CV tan jus.

Con fuentes wikipédicas en la mano, voilà: licenciada en L.A.D.E. por la Universidad de Cádiz, realizó "un BA Internacional Business Administration en la Universidad de Newcastle", lo que hablando en platita bien podría ser un Erasmus maquillado. Su experiencia profesional se limita a tres meses de prácticas en Unicaja y diez meses en una empresa llamada Iturri (http://www.iturri.com/principal.php?idioma=1&modulo=2), volviendo otros tres meses a realizar prácticas, esta vez en Caja San Fernando.

Cuando el CV llega al epígrafe de "OTROS DATOS DE INTERÉS" la cosa empieza a mejorar. Con 16 años entró en las juventudes del PSOE en Cádiz, se afilió con 18 y cuatro años más tarde entró por las listas de Cádiz en las elecciones municipales y autonómicas, pero no fue elegida, supongo que por ser de las últimas de Filipinas.

Pero en 2002 despega su carrera política. En abril de 2002 ya ejerce un cargo político durante nueve meses en el Observatorio de Emprendedores de la Universidad de Cádiz. En febrero de 2003, ocupa el puesto Delegada de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, y en 2006 es nombrada Directora de la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco, quizás por haber nacido en Caí, como Camaron, miarma.

En abril de 2008, un Zapatero envalentonado por haber superado la encuesta de evaluación cuatrianual de solamente una pregunta, y sin olerse la crisis, crea el Ministerio de Igualdad. Y la persona adecuada según el marketing empresarial se ajusta al perfil de Bibiana. Joven, atractiva, espabilada, es nombrada ministra. La primera nacida en Democracia. Entre miembras y la disolución del Ministerio, Bibiana Aído salta a la palestra. Detractoras y detractores. Partidarios y partidarias hablan. Y cuando cae el turrón en el país, se diluye como un azucarillo, igual que otros muchos azucarillos.

Mañana, o seguramente en septiembre porque ahora querrá unas vacaciones, Bibiana se va a trabajar a la ONU financiada por el Gobierno, como tiene que ser. Y no tiene ni que hacer las maletas (ya se sabe que eso es un castigo, y si no que se lo digan a los eurodiputados). Bachelet dirige el Observatorio de ONU-Mujer y un centro será abierto en España.

He leído en mentideros del estilo "Urkle murió de sobredosis" que es la ahijada de Chaves. Para el caso, da igual. Si no es ella, hay muchos. Enchufe de 10.000 vatios en vez de uno de 220 como el que le hacemos al cuñado.

La verdad es que no pretendo el linchamiento de esta tipa. Me reitero en que se lo monta muy bien. Lo que me toca soberanamente la punta del glande es que exijamos más a un barrendero, a una consultora o a un cocinero que al presidente del Gobierno.



22 jun 2011

Kamikaze del espacio

Me quedan 43 horas de oxígeno. Una vez superada la certidumbre de mi muerte, solamente me queda disfrutar de lo que me rodea, palpar con mis ligeras manos el vacío.

A espaldas del sol, millones de colores sin nombre desfilan en cuerpos de diferentes tamaños. Yo creo que existen, aunque quizás es un espejismo provocado por mi dañada percepción visual. Durante mi vuelo, he ido inventando nombres para cada uno de ellos. Sería inútil explicarlo, hacer algún paralelismo con el rojo, el verde o el azul. Todo es, simplemente, distinto.

La temperatura exterior es de -1300 grados bajo cero. Mi sistema de calefacción es fantástico. Digo esto para que quede constancia de que el experimento podría considerarse todo un éxito. El tubo que me alimenta sigue drenando con regularidad, y el cambio de sabores aleatorios funciona como en el primer instante de mi despegue. El traje ha conseguido disminuir la fuerza de rozamiento al mínimo y en ningún momento he sentido sensación de ahogo.

He descubierto muchas cosas: ahora sé a dónde van a parar todos los mecheros perdidos, que flotan girando alrededor de la tierra. Un poco más cerca de la atmósfera se entrelazan los calcetines. Cuando el caprichoso azar logra juntar un par (fenómeno complicado porque siempre perdemos uno), éstos bailan en el espacio al ritmo de Space Oddity.

Es como si mi cerebro solamente pudiera retener la belleza y la paz que me rodea y hubiera olvidado el resto de recuerdos. Envío esta comunicación, que será la última, y aprovecho para agradecerles la oportunidad de vivir algo así. En unos instantes, me entregaré al infinito hasta consumir la última brizna de oxígeno.