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30 may 2011

Alegre mundo al revés

"He preferido hablar de cosas imposibles porque de lo posible se sabe demasiado" Silvio Rodríguez.

Le encantaba apurar en la cama en los días de fiesta. Pero los rayos de luz incomodaban su sueño y el teléfono sonó tempranero, provocando esas décimas de confusión que preceden a la vigilia. "Sí, a las 12 donde siempre", acertó a decir entre balbuceos.

Esperando ansioso el olor del café en la cocina, arrancó el ordenador y fue al baño. Con el café entrando en sus venas, la prensa le esperaba. Le sorprendió el titular del día. Creía que todas las atenciones estarían consagradas al treinta aniversario del Movimiento 15M y al referéndum que se votaba hoy sobre la nueva ley de Vivienda, que al fin la consagraba como un Derecho Fundamental. Podía votar con su firma electrónica, pero le apetecía tirar para el colegio electoral.

El titular le dejó un tanto sorprendido: "Los banqueros protestan delante del Ministerio de Economía". Desde que se había regulado la especulación mediante una modificación del Código Penal en el año 2018, los ánimos estaban muy caldeados. Los banqueros empezaron a perder dinero alocadamente, y surgió la O.B.A. (Organización de Banqueros Arruinados), que tras unos años de conflictos internos, se escindió en dos facciones, la comandada por Botín, que se compró un ejército, se refugió en Santander y traía en jaque al país con especuladores infiltrados, y la de Rodrigo Rato, que por la vía de la diplomacia intentó impedir la nacionalización de los bancos. Y ante su fracaso, se estaba construyendo un adosado delante del Ministerio para quedarse a acampar "indefinidamente y con todo el derecho del mundo", según leía el pie de página.

Antes de tirar para la plaza, donde había quedado con un montón de colegas para debatir acerca del referéndum y echarse las risas con el chalé de Rato se pasó por el huerto del barrio. A la semana siguiente se iba a montar en bici tres días y se sentía culpable por no echar una mano.

Salió a la calle. El sol comenzaba a calentar. Y mientras caminaba hacia el trabajo, sonreía recordando su sueño.


24 may 2011

Bebés con ideas de adultos

"Y en una hermosa plaza liberada me detendré a llorar por los ausentes"

Después de una semana y pico con la cabeza excesivamente consagrada a todo esto, necesito centrarme en otras cosas (no "Centrarme en ti", que para eso ya está el PP) e intentar exteriorizar mis pensamientos.

Como afortunadamente no tenemos ausentes, y en cambio, la mayoría de nosotros tenemos mucho que perder, es complicado encontrar un consenso que empuje a la calle a una parte significativa de la sociedad. Quizás la primera reflexión ante catastrofistas, ventajistas, desilusionados e incluso excesivamente idealistas es que todo este movimiento acaba de nacer, está todavía en pañales y necesitará mucho tiempo para consolidarse. Nada fácil, por otro lado, aunque mucha gente parezca tener la fórmula de la Coca-Cola.

Obviamente, todo lo que sube tiene que bajar, y después de una semana que alcanzó su culmen el viernes y el sábado por la noche, las cosas se han desinflado en todos los ámbitos: número, atención mediática, consenso, etc. Parecen surgir dos ramas, la plataforma Democracia Real Ya (DRY), que inició el movimiento 15M y que se ha desmarcado claramente de la otra rama, la de AcampadaSol.

La primera aboga por un consenso de mínimos que puede resumirse en una reforma de la Ley Electoral y en articular mecanismos para tener acceso a una democracia más participativa. La segunda está en constante debate interno, aglutinando gente con una marcada tendencia de izquierdas y más joven, que pretende establecer un consenso de máximos muy en línea con un sistema anticapitalista, aunque es justo decir que también hay mucha gente que aboga por una reivindicación más general e integradora.

Resumiendo, reforma contra revolución. Ambas han convocado a la gente para este sábado en sus respectivos pueblos y barrios, para seguir debatiendo sobre el tema. Considero clave para ver si este movimiento adquiere consistencia el observar cómo se desarrollan estas Asambleas. Las dos ramas me parecen positivas y enriquecedoras, que conste, y no seré yo el que las deslegitime porque creo que independientemente del futuro, esto sigue siendo precioso.

No negaré que muchas veces me he retorcido de gusto pensando en cómo petaba el sistema. Pero lo considero un sueño alejado de la realidad. Creo que la capacidad de cada persona para abstraerse de una reivindicación personal, de un sueño legítimo pero irrealizable, con el fin de centrarse en un marco en el que quepamos un buen número de ciudadanos, es la clave para poder seguir sumando. Sin olvidar que todavía necesitamos pañales para retener nuestros descontroles.

22 may 2011

Gracias

Semana intensa. Semana preciosa, de sensaciones nuevas.

La verdad es que siempre me he considerado un descreído, de esos que rumiaban su indignación en soledad o que arreglaban el mundo con sus colegas, con esa querencia un puntillo elitista, como yendo de guay y de incomprendido. Y de repente, en pocos días, he descubierto que no estoy solo, que puedo salir a la calle y sentir en todos mis poros que hay muchas personas como yo.

He pasado muchas horas en Sol enteramente consagrado a esta inercia tan difícil de definir y tan fácil de comprender. He sido un anónimo con la sonrisa de un niño, leyendo miles de mensajes, de twits, de noticias. Empapado, emocionado, con los oídos abiertos, indignado ante los culpables y orgulloso de mis semejantes.

Hago ahora mi humilde y particular jornada de reflexión. Y es que el presente es precioso. Pienso, empatizo, discuto, escucho. Sueño. Orgulloso de que hayamos sido capaces de expresar nuestra indignación con una calidad suprema, ejemplar ante el mundo. Cívica, respetuosa, eficiente, integradora. Ciertamente acojonante. Con tantas ideas como pancartas, con un fondo común tan inteligentemente abstracto que tiene mil palabras y un solo latido.

A partir de ahora, vendrán momentos complicados. La semilla está plantada y germinarla no será fácil. La paciencia será clave, y la concreción, un arma de doble filo. Quizás consensuar un marco de participación, despacito, con solidez, justo, operativo, podría ser el primer paso. Dejaría a menos en el camino y añadiría a muchos más.

En todo caso, el presente ya es mucho, y es demasiado bonito como para haberlo imaginado hace bien poco. Así que muchas gracias por esta dulce bofetada a mi maldito nihilismo.